Y resultó que este verano nos fuimos a ver a Amaral, bueno y a Bob Dylan. El escenario increible, el entorno inigualable (muy especial para mí), la compañía fabulosa.
Y allí llegamos desde Madrid, Salamanca, Valladolid, en bus, en coche, en avión, bueno vale, en avión no, era por darle más emoción.
Horas de concierto, afónicos, doloridos, pero encantados


Juán Aguirre, el misterioso, digan lo que digan las malas lenguas...

Y allí llegamos desde Madrid, Salamanca, Valladolid, en bus, en coche, en avión, bueno vale, en avión no, era por darle más emoción.
Horas de concierto, afónicos, doloridos, pero encantados

Juán Aguirre, el misterioso, digan lo que digan las malas lenguas...

Y resulta que llegó diciembre y Amaral vino a nosotros, cuatro entradas que mágicamente llegaron a mis manos.
Qué navideño Cibeles¿no?, que ambientazo para ser lunes
Y nos fuimos los cuatro tan contentitos, no más de ochenta personas sentados en el suelo, y ellos allí, con su buen hacer, su cercanía, sus bromas, la complicidad, la música.
Y así descubrimos cómo se fundó el grupo, en un día lúcido de Juán y un día disperso de Eva.
¿Quién dice que Juán es retraido?

Adivinad los elementos comunes, el premio al ganador está por determinar, la organización tiene mchas cosas pendientes en este nuevo año.


¡Qué lujo! mañana mismo repetimos.
Adivinad los elementos comunes, el premio al ganador está por determinar, la organización tiene mchas cosas pendientes en este nuevo año.
Ciao y besis.

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