No sé cómo ha pasado, pero con sólo mirarte me dan ganas de tocarte, de acariciarte, de irrumpir en los valles y sombras de tus curvas. ¿ Quién eres, hermosa mujer? ¿ Una criatura terrena o una ninfa celestial? Tú me enciendes la sangre, tú excitas mis sentidos, tú, tú, tú...¿ De qué sirve ser un hombre, y un hombre tan valeroso como yo, si no puedo satisfacer el deseo de sentir tu cuerpo contra el mío? De hacerte el amor. De que me des placer. Si no puedo tenerte, me da lo mismo estar muerto.
¿ Por qué tengo la sensación de que te he visto antes?
