lunes, 25 de agosto de 2008

EL EQUIPO GANADOR

Para contar esta historia, iremos atrás en el tiempo.

Gijón, 15 de agosto.
Fue en aquellos días cuando se fundó un equipo de jóvenes heróicas, los fundamentos del deporte que practicaban no estaban muy claros, pero esta era su equipación.

Aquí tenemos, más mal que bien, a las socias fundadoras. O por lo menos una pequeña parte de todas ellas, la noche, la fotógrafa....vaya usted a saber.
Jóvenes llegadas de diversos lugares tenían una cosa en común, en este juego hay una máxima, pasárselo bien sea cuál sea el motivo, el lugar, el momento...

Así se celebran los triunfos del equipo. Las bases de este símbolo fueron sentadas sobre un culín, otro culín, una botella, otra botella...después de muchas discusiones sobre el tema, el verdadero origen queda bajo secreto de sumario. La iluminación fue cedida por unos amables lugareños.



Una serie de documentos gráficos dejaron constancia de los hechos ocurridos en aquellos días, pero los verdaderos motivos quedaron escritos en el aire.



Teniendo en cuenta que nos lo pasamos así de mal, decidimos crear escuela, ampliar el equipo todo lo que se pueda e irnos de gira por los cinco continentes, para dar a conocer al mundo este deporte que habíamos inventado y que consideramos recomendable para la salud mundial.



No es que creamos que vamos a acabar con los problemas de esta sociedad, pero si que conseguimos que los males del equipo sean menos, porque no está nada mal eso de ver que las cosas que te pasan a ti le pasan a más gente. Y si las penas con pan son menos, cuando lo acompañas de unas sidras...resulta que los problemas desaparecen.

Un culín por esos buenos momentos. Una botella porque se repitan con frecuencia.
¡Chicas, Marruecos nos espera! ¡Qué tiemble el mundo que nos lo vamos a comer!

Ciao y besis.

miércoles, 13 de agosto de 2008

FICCIÓN O REALIDAD

Hoy escribo para mí, al fin y al cabo poco más o menos como siempre.
Vamos a probar eso de que cuando ves las cosas desde fuera, las ves de otro modo. Voy a mirar mi vida desde fuera.
Esto de tener poco trabajo me hace pensar más, y pensar mucho es malo, pero...
¿Qué es lo que me está pasando? Sigo pensando que si hay algo que tengo claro es lo que no quiero en la vida, que no lo que quiero, que eso es muy difícil.
- No quiero seguir viviendo en Madrid. Bien, parece que le vamos a poner remedio, o eso me dicen. Algo que no depende de mí, una de esas maravillosas cosas que escapan a mi control. Es un problema que tengo, no soporto lo de no controlar la situación.
- No quiero dedicar ni un sólo minuto más de mi vida a personas o cosas que no me aportan nada. Tiempo perdido. Cosas insulsas. Conversaciones vacías. Dar importancia a gente a la que no le importas. Decepción.
- No quiero que me mientan. Me tachan de ser incisivamente directa, sé que a veces soy hirientemente sincera, es un defecto de carácter. Pagarme con la misma moneda, la verdad es a veces dolorosa, pero no tanto como el no saber el porqué de las cosas. Hay que dar la cara ¡joder! Otro problema de descontrol, no soporto no saber por qué pasan las cosas.
- No quiero promesas. Tengo un saco lleno de promesas incumplidas. Hechos; las palabras se las lleva el viento.

Tres máximas:
-1.- El príncipe azul destiñe.
-2.- No existe el hombre de mi vida.
-3.- Nada es para siempre.(bueno los diamantes sí)
Y por cosas como estas me dicen que soy muy exigente y que veo la parte negativa de las cosas. Realidades pequeños, la cruda realidad, las cosas nunca son como esperamos que sean. Pero vamos a seguir un buen consejo:" Toma lo bueno que tienes y hazlo grande, maximízalo. Ahora coge lo que no te gusta en tu vida, y piensa que es pequeñito y que poco a poco, si pones de tu parte, irá a mejor."

¡Qué pensamientos! ¿Será que estoy madurando? Seguro que no. Mi tío siempre me dice que cuándo voy a crecer. Nunca, ¡soy como Peter Pan! O, bueno, como campanilla.
je! je!


Ciao y besis